13/2/09

"Seguimos apoyando a Michael Phelps como un atleta cuyas muchas hazañas deportivas eclipsan un acto de comportamiento lamentable"



Michael Phelps fue a divertirse a una fiesta casera con estudiantes universitarios en noviembre pasado y haber consumido marihuana como parte de la diversión derivó en una catarata de errores personales. Compitió sólo contra su imagen y todavía no se sabe si perderá o no.

Phelps, ganador de 8 medallas doradas con 7 records mundiales en Pekín 2008, debería saber que en esta era digital, donde por cada invitado hay una cámara personal. su vida privada se vuelve pública con tanta velocidad como sus marcas en la piscina.

Otro error podría ser el hecho del consumo mismo, pero ya se ingresa en el terreno de las libertades individuales y en la manera en que cada adulto quiera llevar su vida: Michael Phelps es joven, pero ya tiene 23 años, es un deportista exitoso, millonario y toma sus propias decisiones. Si se quiere el debate queda abierto. De la moral de los medios ya ni hablemos y mucho menos de un periódico sensacionalista británico: estas noticias son su razón de ser. Por eso Phelps jamás debió permitir que lo fotografíen en una fiesta íntima.

Cuando no hay sanciones deportivas (Phelps no estaba en competencia, ni siquiera en un período de entrenamientos) el impacto se cuantifica por el daño a la imagen propia y a la de terceros.

USA Swimming, la federación de natación de Estados Unidos, le aplicó el 6 de febrero una suspensión de tres meses por "decepcionar a sus seguidores" . Como se ve, no hay un hecho deportivo que penalizar sino la imagen de un ídolo por corregir. La necesidad de conocer de inmediato si los patrocinantes de las estrellas deportivas se bajan o se quedan a acompañarlo, sirve de termómetro para medir el alcance del escándalo. Las marcas catalizan la sensibilidad pública cuando la estrella cae en desgracia.

Kellogg, el principal fabricante de cereales del mundo, decidió no renovar el acuerdo con el nadador que vencía el próximo 28 de febrero. Los niños comen cereales y ni el más libertario de los padres aceptaría que su hijo tenga el desayuno de un campeón que no solamente fumó marihuana, sino que lo hizo con una pipa de agua para que su efecto sea más intenso. Paradojas del destino, siempre el agua baña a Phelps.

Otras marcas decidieron seguir. Subway, la cadena de sandwiches, lamentó el incidente pero dijo que no le afectaba. Otra paradoja ya que en ocasiones el consumo de marihuana despierta el apetito. En la misma línea de valoración, la de lamentar pero no condenar, se ubicaron Visa (tarjeta de crédito), Speedo (indumentaria líder en natación) y Omega (relojes y cronómetros).

La cadena hotelera Hilton emitió quizás el comunicado más claro con respecto a la controvertida foto de Phelps: "Seguimos apoyando a Michael Phelps como un atleta cuyas muchas hazañas deportivas eclipsan un acto de comportamiento lamentable". Hilton Hoteles financia parte del programa del equipo norteamericano de natación para Londres 2012 y además comprende de otro modo la situación: desde que la heredera de la familia, Paris Hilton, hizo del escándalo un nuevo negocio, lo de Michael Phelps es apenas algo que se irá con el agua.

La popularidad de los deportistas tambien se pone a prueba en Facebook. La página de Michael Phelps en la red social más importante de internet tiene casi dos millones de fanáticos y subiendo. Barack Obama tuvo tres millones de seguidores hasta el cierre de su campaña presidencial en 2008.

En Facebook toda la actividad pública de Michael Phelps está al descubierto y desde ya con fines comerciales. Desde allí se puede comprar el DVD con la historia de su vida, su nuevo libro titulado No Limits y merchandising oficial del nadador .También se pueden revivir todas las apariciones en TV de Phelps en entregas de premios, entrevistas en 60 Minutos y lo que es su video favorito: la parodia de su propia costumbre de consumir más de 11.000 calorías diarias hecha en el Saturday Night Live. Los fanáticos pueden conocer que música está escuchando el nadador (siempre es el rapper Lil Wayne) y también agregar a sus páginas un emblema que dice "Orgullosamente, miembro de la Página de Fans de Michael Phelps"

En el populoso por controlado ámbito de Facebook, el 10 de febrero, Michel Phelps (o alguien en su nombre) escribió este agradecimiento a sus seguidores:

"¡Eh! Hola a todos?Gracias para todos sus comentarios. No consigo decir lo suficiente como para explicarles cuánto significan para mí sus mensajes de apoyo ( y críticas). Ustedes son mis admiradores y lo que ustedes piensan es verdaderamente importante para mí... Este es un momento para ir para adelante y zambullirse en lo que vendrá y dejar los errores atrás. Hace una semana que estoy en la piscina de nuevo y los entrenamientos van bien. Me hace sentir muy bien el hecho de estar de nuevo en el agua. Que les vaya bien, MP".

Los especialistas en marketing aseguran que Michael Phelps saldrá bien de esta, pero no de la próxima si es que la hay. En 2004 tuvo un arresto por conducir ebrio y hasta este episodio aquel tema no había sido devuelto a los medios. Algunos consultores criticaron el manejo de comunicación de crisis en el caso Phelps. Según publica el diario económico Expansión, Ken Wong, profesor de márketing de Queens University, consideró que la estrategia de comunicación de Octagon, la empresa que maneja los derechos y la imagen del campeón olímpico, fue desacertada: "Tendría que haberse dirigido directamente a los niños e incluso donar parte de sus ingresos a programas que enseñen los peligros de consumir drogas".
Según Peter Carlisle, manager de Phelps, el nadador luego de Pekín tenía estimados ingresos de alrededor de 100 millones de dólares por patrocinios y muchos auguran que esa cifra podría decaer en un 50 por ciento. Otro especialista, Don Roy, profesor de márketing de Middle Tennessee State University, cree que el impacto del escándalo de Michael Phelp dependerá de si llega a participar en los Juegos Olímpicos de 2012. "Si no comete ningún acto más, saldrá adelante. A los estadounidenses les gustan los héroes y saben perdonar y olvidar", sostuvo el catedrático mientras recordaba el caso de Kobe Bryant, la estrella de la NBA acusada de abuso sexual en 2003. Bryant perdió aceptación, dinero, contratos y le llevó varios años recuperar su imagen.

Los heroes deportivos de contratos millonarios y comunidades fieles en internet están absolutamente alejados de la perfección y ya no comen cereales. Su profesionalismo tampoco debe estar unicamente en los cuidados de su preparación, sino también en el manejo de su imagen y la administración de la memoria colectiva de sus logros. Lo único que les queda cuando la gloria ya pasó y el dinero no calma la nostalgia.

Autor:
Marcelo Gantman

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